***


El tiempo a tu lado siempre fue tan inútil, tan lleno de nada, tan falto de todo... tan incomprensible e irracional como tu mente lo deseó siempre, bajo la tortura de las influencias de tu pasado...
Siempre buscaste un amor perfecto, pero sólo era yo, mi sumisa imagen; doblegada ante tu fortaleza y el poder que siempre inspiraste...
Te amé para matarte, para asesinar tu recuerdo en mi mente, para aniquilar tu voz que retumbaba en mis noches de insomnio.
Viví para adorarte, sufrí por tu ausencia, te lloré, supiste de mis penas, y con la misma crudeza decidiste dejarlas a un lado, hacerme un tema menos importante en tu vida.
Borrar ágilmente de ambas mentes las falsas ilusiones.
Partiste... solo... partiste... y pienso ahora que fue un error haber escapado detrás de ti.