Se me agotaron las palabras,
se me nubla la mente de pensar
que no tengo más remedio,
que me condené sin saberlo.
Pensé que la felicidad
la encontraría de tu mano,
pero las puertas se cerraron,
he luchado y simplemente me has derrotado.
Pude perder la razón por un momento,
quizá te consideré tanto y no eras nada,
me envolví en mi necesidad de compañía
y me deje llevar por la sinceridad que fingías.
Puedo jurarte con certeza,
que mi alma y mi corazón no se arrepienten.
Y aunque el tiempo se ha perdido,
aprendí a no quererte sin sentido.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 Voces:
Publicar un comentario