El puñal que atraviesas
llega hasta mi alma y me perturba.
Duele en lo profundo,
brota de mi ser dolor.
Me has vestido de rojo sangre,
has enterrado tu ira en mis entrañas,
soporto una vez más la daga mortal,
con la que defines mi existencia.
Quiero defenderme,
lucho tras de ti,
aunque mis fuerzas flaquean
y la vida se me pierde.
Mi corazón desea derrotar tu honor,
hacerte ver que mi dolencia no te lleva a ningún lado,
no te hace más hombre ante los hombres,
que eres sólo una bestia infame disfrazada de cordero.
Amigo torero, muerto aquí y ahora,
postrado ante tu falsa grandeza,
Siento las últimas punzadas en mi pecho,
que avisan que me marcho, quizá antes de tiempo.
-------
Para aquellos que aun le encuentran sentido al sufrimiento innecesario de un animal indefenso.
¿ Soportarían ustedes tanto dolor, sabiendo que sólo tienen la cobardía de provocarlo?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 Voces:
Publicar un comentario