¿ Y QUÉ PIENSAN LOS ABUELOS?

Siempre me he preguntado que pasa por la mente de aquellos que han vivido más que yo, de aquellos que tuvieron que crecer sin televisión, sin computadores, ni celulares, y en muchos casos hasta sin luz; porque sólo había una planta eléctrica y de mal funcionamiento, aquellos que estudiaron en cuadernos con pasta de cartón, y que mas adelante fueron “modernizándose” porque podían comprar plástico para forrarlos, aquellos que diariamente tenían que llevar a la escuela una pluma y un frasco con tinta, porque no existían aún los bolígrafos, o aquellos que tenían que hacer sus tareas a punta de vela; hecha con la grasa de los animales, porque no se había creado la parafina…


Y en ocasiones nos quejamos de un simple helado, porque no nos gustó, o por que pagamos $1000 por un cono de una buena marca (muy pequeño), sabiendo que en la esquina de la casa no lo hubieran vendido más grande y por $600. En 1952 aproximadamente, los mejores helados se hacían en las cubetas de hielo que trae la nevera; con algún tipo extraño de concertado para darle sabor, y ni siquiera tenían el “palito” para cogerlo, sino que venían envueltos en papel Craf.


Y que decir de las amas de casa de la época, cuando no existía ni la olla a presión, ¿Se imaginan cuantas madres de ahora vivirían atormentadas por tener que cocinar con carbón? O peor aún de aplanchar por turnos mientras en el fogón se calentaba la plancha… No ahora no es así, ya existen los más sofisticados electrodomésticos para que las amas de casa no se fatiguen en la cocina, es más, puede que muchos de ellos hagan el trabajo solos, con hundir el botón “ON”…


Y ahora con las noticias, los periódicos, las revistas, antes no se usaban esos medios, no todos tenían radios (Los ricos a la delantera). Las noticias eran transmitidas en los pueblos gracias a la gente que tenía la posibilidad de enterarse. Se sabía de la muerte de un familiar por el mismo medio, y aunque existían los teléfonos era difícil su uso, ya que sólo los había en pocas casas… más tarde llegó el Telegrama, pero no era totalmente bueno porque la correspondencia llegaba muy tarde…


No había clínicas en donde se atendieran los partos, por el contrario una mujer casi siempre entradita en años, iba a la casa en donde fueran a dar a luz y en una cama hacía el proceso debido para que el bebé naciera sano y salvo…tampoco había blanqueador ni jabón azul para lavar la ropa, sino una barra larga y amarilla que desempeñaba la misma labor.


Qué pasará por esas cabecitas blancas y llenas de experiencias, qué dirán al ver todos los adelantos que la ciencia nos ha proporcionado, ¿Vivían mejor antes cuando la tecnología no se interponía a diario en su caminar?


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Artículo, Periódico Línea Abierta
Colegio María Auxiliadora
2004