*** LA CONDENA***

Llegó la hora, ¿Sabías?
Se acabó tu tiempo,
el tiempo que te dí.
Huyeron los ruegos,
murieron el día que los ignoraste,
se perdieron en un bosque sombrío,
pero hoy vienen a vengarse.
Serán las doce, las tres, las seis,
verás las horas pasar
y al tiempo eternizarse,
estarás solo, más sólo que hoy.
Mis deseos infames querrán asesinarte,
ya no hay nada que los detenga,
ni yo misma deseo controlarlos,
es sólo una pequeña parte de lo que mereces.
Mi tristeza será limpiada
con sangre que provenga de tus venas.
Se irá tu sangre dejándote vacío:
y verte de rodillas ante mí
recordará esa misma sensación que sentí.
Ya no habrá dolor en mi alma,
tus penas serán mis alegrías,
tu dolor me llenará de complacencias,
será el día de tu sentencia negra,
el día que he esperado con impaciencia,
aquél en el que cobraré una a una
las cuentas que le debes a mi amor.

1 Voces:

S. Tobón dijo...

Bueno, creo que el mejor comentario, te lo hice a tí ya. Pero reitero que, percibo ciertas fibras en tus escritos, que aunque no logro develar su naturaleza, tienen una actitud melancólica pero satisfecha. Me libera tu forma de escribir. Entre tanta racionalidad, haces falta tú y tus escritos.