Te me presentaste bajo una tímida sonrisa.
Mi afán incansable de añorar te encontró
y revivió el efímero suspiro que quedaba
de aquellos días de sueños imposibles.
La vida nacío de nuevo,
la sentí latente y fuerte en mi ser,
la llaga estaba abierta para el dolor,
nunca me importarán las consecuencias.
Mi mentalidad inquieta quiere engañarme,
pero ya no me asusta,
he estado aferrada a miles de ilusiones vanas,
y por qué no ahora, otra de tantas.
No sé si estarás ahí o no,
me conformo con saber que no te miento,
que no espero nada, pero lo puedo dar todo,
y sólo soy fiel a mis sentimientos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 Voces:
Hola, me parece simplemente increible, de hecho no se como alguien puede inspirarse tan fácilmente y lograr tan buenos resultados en tan poco tiempo.
Publicar un comentario